PLAN DE CRISIS

 

¡¡ SEGURIDAD  YA !!

 

PARA LA PROVINCIA DE MENDOZA

 

Partido Demócrata

 

Octubre 2.006

 

 

Introducción

 

            Los mendocinos vivimos una situación de angustia desconocida históricamente en la Provincia, producto del alto impacto que genera la sucesión indefinida de delitos contra las personas y sus bienes, quedando los ciudadanos inmersos en un escenario de inseguridad pública generalizada, agravado por la fuerte violencia que acompaña al hecho delictivo, que ha llevado al quiebre de códigos básicos de convivencia en nuestra comunidad.

            Resulta preocupante la inexistencia de un Plan Estratégico en el área de Seguridad. Esto es grave ya que ninguna política pública puede ser ejecutada seriamente sino viene precedida de un “Plan”, que permita conocer el diagnóstico, una planificación integral definiendo la visión, la misión y los objetivos perseguidos, conteniendo a su vez las acciones ejecutivas diseñadas en consecuencia y con efectos en el corto, en el mediano y en el largo plazo, para concluir luego con un sistema de medición y evaluación de los resultados obtenidos.

            Desde el primer Plan que el Partido Demócrata propuso al Gobierno y a la ciudadanía, siempre colocamos el problema social delante de todo. Esto, porque creemos que el problema no se resuelve solo con el ejercicio de la fuerza, utilizando las estructuras formales del poder.

            La seguridad es un concepto complejo, multicausal, que debe ser abordado desde una perspectiva mucho más amplia que la óptica estrictamente policial. Esta visión del problema nos lleva a concluir en que la única forma de afrontar la problemática con éxito es desde la reconstrucción de una “verdadera” Política de Estado, donde todos los partidos políticos con representación parlamentaria compartan la “visión” y aporten sus ideas a la solución de fondo. A su vez, resulta obvio destacar, que estos principios tienen sentido solo si se los pone en práctica desde una gestión eficiente que asegure resultados, y con la suficiente voluntad política del gobierno para reconocer el problema y comprometerse enteramente con la  ejecución de un Plan, por encima de cualquier especulación política.

            El Partido Demócrata tiene un Plan Integral de Seguridad Pública que le permitiría a Mendoza restaurar la paz social que últimamente ha perdido, y que constituiría un acto de mala fé no ponerlo a disposición de la ciudadanía bajo la excusa de que este Partido no gobierna.

            Hoy existen muchas mas certezas que dudas respecto a la seguridad. Sabemos que la desigualdad trae inseguridad y que la desigualdad parte de la inadecuada formulación y aplicación de políticas educativas, sociales y económicas. Sabemos que una política de estado se construye en base al consenso y no a fuerza de imposiciones o de posturas de autosuficiencia. También sabemos que sin planificación no hay éxito posible, ya que hay que entender que se fracasa a diario cuando vamos atrás de los problemas o cuando confundimos “solución” con “parche” y creemos que algo esta resuelto cuando solo escapamos temporariamente de una coyuntura adversa.

            Vamos a reafirmar nuestra postura de 1.998 cuando se avanzó conceptualmente en la reforma, por lo cual debe quedar claro nuestro espíritu reformista y de modernización de las políticas de seguridad. Mencionamos esto por única vez para que se conozca nuestro punto de partida y nuestra vocación de avanzar a partir de estos principios.

            A su vez, es necesario comprender que el problema es lo suficientemente serio y grave, y que para combatir con éxito en este terreno es necesario comprometer importantes recursos económicos, para infraestructura, para recursos humanos y equipamiento, que permitan inferir una verdadera vocación por obtener buenos resultados.

            Es conveniente aclarar que este Plan esta definido como “SEGURIDAD YA” y por lo tanto es una síntesis entre medidas de ejecución inmediata y de mediano y largo plazo. A los efectos prácticos, este trabajo no redunda en excesivas consideraciones teóricas que terminarían sacando de foco el eje de la cuestión. Pretendemos ser precisos y claros, apuntando concretamente a generar la respuesta inmediata a este flagelo que azota a la sociedad.

            Al presentar este trabajo, surge la pregunta obvia de por qué sin son tan evidentes las acciones a seguir, no se realizan. Ante esto se nos ocurren tres respuestas, primero, creemos que no existe verdadera voluntad política por parte del Sr. Gobernador en reconocer a la inseguridad como el problema mas grave que tiene Mendoza; segundo, entendemos que no existe un Plan de Seguridad, con lo cual, cada idea se transforma en una simple ocurrencia, carente de integralidad que la ordene hacia objetivos concretos; y tercero, al no haber voluntad política y carecer en consecuencia de un Plan, fracasa la gestión en los resultados, el ciudadano percibe un Estado ausente, generando una sensación de indefensión ante el avance del delito, profundizando el descreimiento y la incertidumbre, construyendo un clima negativo producto de la indiferencia frente a nuevas acciones.

            Por estos motivos, creemos que en materia de seguridad el Gobierno solo administra el día a día, intentando que el tiempo pase sin que ocurran hechos graves, y que cuando ocurren se despliega un formidable operativo de publicidad surgido de un comité de crisis, para mitigar los efectos de la comunicación, hasta que el evento dañoso se diluya, y a partir de allí, esperar el próximo.


¡¡ SEGURIDAD YA !!

 

 

EJES DEL PLAN

 

 

1.- PREVENCIÓN

2.- ORGANIZACIÓN POLICIAL

3.- SISTEMA PENITENCIARIO

4.- ASPECTOS JUDICIALES BASICOS

5.- IMPLEMENTACION EFICIENTE Y CONTROL DE GESTION

 

            Cada uno de estos ejes, contiene determinados ejes que a la vez se sostienen con acciones claramente diseñadas y direccionadas a lograr los objetivos propuestos.

            Las directrices enunciadas se encuentran claramente sistematizadas. El estado tiene entre sus funciones indelegables la de brindar seguridad. La mejor forma de combatir el delito es prevenir atacando las causas que generan desigualdad, exclusión social y desintegración del tejido comunitario. Si a pesar de la prevención, el delito se produce, debemos garantizar un rápido accionar policial que minimice las consecuencias negativas que ocasionó el hecho delictual. Luego, el Estado debe garantizar que el hecho sea eficientemente investigado para que no quede impune y se apliquen las sanciones al responsable. Es necesaria la instrumentación de una adecuada política penitenciaria que asegure el cumplimiento de la pena con el objetivo de reinsertar socialmente al interno y de esa manera bajar los índices de reincidencia una vez que el condenado recupere la libertad. Un plan exitoso en la teoría, está destinado al fracaso sino existe un equipo eficiente que lo implemente y efectúe un sistemático control de gestión durante su desarrollo.

 

1.- PREVENCIÓN

 

            En términos generales, distinguimos tres clases de prevención:

 

            Prevención primaria: comprende todas aquellas iniciativas orientadas a la totalidad de la comunidad con el fin de evitar la comisión de conductas violentas. Generalmente, la prevención primaria se materializa a través de campañas de comunicación y difusión ––llevadas adelante tanto por organismos gubernamentales como por organizaciones de la sociedad civil––, destinadas, entre otras cosas, a desalentar el ingreso en el mundo del delito y a motivar a la población para que permanezca alerta ante los posibles delitos que puedan cometerse en su contra.

 

            Prevención secundaria: a diferencia de la prevención primaria, que tiene un carácter más general, la prevención secundaria se focaliza puntualmente en las comunidades, familias e individuos en situación de riesgo, buscando evitar que cometan algún delito. Por ende, comprende aquellos programas orientados a poblaciones en situación de riesgo.

 

            Prevención terciaria: en sentido estricto, no correspondería hablar de prevención, ya que en este caso la actuación es posterior a la comisión de un delito. Las estrategias de prevención terciaria se encuentran orientadas a los grupos de personas que ya han incurrido en acciones criminales. Pretenden, por medio de la interacción con el grupo familiar y la reinserción social, la recuperación de quienes han delinquido para evitar que en el futuro vuelvan a hacerlo.

 

            A los efectos de no distraernos, nos concentraremos en lo que denominamos prevención secundaria, proponiendo soluciones concretas de corto, mediano y largo plazo, vinculadas con el hábitat urbano, educación formal y desarrollo social.

 

El hábitat urbano

 

            En los sitios superpoblados del Gran Mendoza del Este y del Sur, se han generado lo que denominamos “áreas sin ley”. Son enclaves donde bandas organizadas se enquistan (asentamientos inestables, barrios marginales o complejos habitacionales saturados) como un mecanismo para resguardarse del accionar del Estado. Estas bandas se dedican al tráfico de drogas y de armas, y a robos de distinta índole. Con el tiempo el Estado comienza a desaparecer en su presencia permanente y son las bandas criminales las que imponen las reglas dentro de ese hábitat y someten a las personas de bien (que son la mayoría) que habitan en dichos lugares, transformándolas en rehenes, poniendo en peligro el futuro de los jóvenes y niños que allí crecen. Por último, comienza a surgir una “subcultura delictiva” en la que el crimen es el principal elemento de identificación social.

            Resulta imperioso concentrarse en lo que denominamos “hábitat urbano” para desde allí desarrollar todo lo que al hombre y la familia le corresponden, en su desarrollo social.

            Por ello, la casa habitación y su déficit constituyen el elemento central que el Gobierno debe afrontar en este punto.

            El Programa “Mendoza sin Villas” indudablemente que ha fracasado por la falta de una política de shock en su implementación, generando mayor demanda que la oferta pública disponible de viviendas para la erradicación de asentamientos clandestinos.

            El déficit habitacional en Mendoza se estima en 80.000 viviendas, por lo tanto, a través del IPV, y con beneficios impositivos provinciales y otros consensuados con la Nación, debe instrumentarse un enérgico programa de erradicación de asentamientos inestables.

            Por lo tanto se propone,

 

            a) Programas de urbanización de asentamientos (vía PROMEBA), que tiendan a mejorar el hábitat de quienes los habitan por medio de la apertura de calles, mejora de la iluminación, equipamiento e infraestructura social básica, espacios verdes, presencia de instituciones del Estado (comisarías, comedores públicos, escuela, bomberos) y de la comunidad (templos, iglesias, bibliotecas, centros deportivos). En los casos donde esto no se pueda concretar, se debe proceder a la relocalización de sus habitantes.

            b) Recuperación “inmediata” de casas tomadas y usurpadas como un mecanismo de terminar con los “aguantaderos” de criminales y la irregularidad de muchos de los usurpadores que se prestan a distintas actividades clandestinas.

            c) Programas de recuperación de los espacios públicos: devolverle al vecino los espacios verdes y de recreación de uso público es vital para la convivencia pacífica en una ciudad. Si estos ámbitos están tomados o no se pueden utilizar por temor a ser víctima de un delito pronto se tornan en zonas sin ley dentro de las ciudades y pierden su rol social.

 

                        Estas medidas conducirán a:

 

            Demostrar control de la situación, recuperando la presencia y la autoridad del Estado en las calles y los espacios públicos.

            Eliminar las “áreas sin ley”. 

            Demostrar capacidad de generación de resultados.

            Reducir la sensación de impunidad.

 

 

Más escuelas, más seguridad

 

            Cuando a Victor Hugo le preguntaron qué debía hacerse para terminar con la criminalidad, respondió: “Hagan escuelas”.

            Es imposible proyectar una política de seguridad eficaz en el tiempo sin tener definida claramente una política educativa con medidas de corto, mediano y largo plazo, que sean capaces de acompañar el desarrollo social de la Provincia.

            Es un componente fundamental de la politica de seguridad, la inversión seria, programada y real en materia educativa.

            Para eso, es imprescindible aumentar la infraestructura educativa a través del Plan de Infraestructura Escolar y Equipamiento (desarrollado por el PD) que contemple las necesidades edilicias y de equipamiento por los próximos 20 años;  capacitar y jerarquizar al maestro revitalizando su autoridad, restituyendo el respeto y el prestigio que históricamente tuvieron,  y orientar  los contenidos programáticos hacia un modelo de exigencia, Mendoza debe ser capaz de transformar la actual “escuela contenedora” en una escuela que no solamente contenga al alumno, sino que transmita conocimientos de excelencia y valores, introduciendo al alumno en la cultura del esfuerzo y la responsabilidad.

            Mendoza tiene un déficit aproximado de 200 escuelas, para lograr que los alumnos se eduquen cerca de sus casas y en aulas con no más de 25 alumnos.            Asimismo, el equipamiento tecnológico es virtualmente inexistente, por lo tanto, la Provincia debe producir una muy fuerte inversión en educación, sector al que habría que direccionar parte de los recursos que la Nación le adeuda en concepto de resarcimiento por los perjuicios que la promoción industrial en provincias vecinas le ha ocasionado.  

 

Desarrollo Social

 

            La política social debe tener como objetivo el desarrollo humano, para lo cual debe trabajar directamente en los sectores vulnerables brindándoles la oportunidad de superar las inequidades y facilitándoles los elementos que permitan su progreso individual, familiar y social.

            En este tema merece un parrafo especial el dañino y perverso clientelismo politico, generado por la concepcion patrimonialista de algunos politicos, que pretenden adueñarse de las voluntades individuales a cambio de dádivas. Desde nuestra concepción no somos proclives a los modelos asistencialistas en materia de política social.

            La política de desarrollo humano tiene que propender a generar trabajo genuino, asegurar el acceso a sistemas de salud dignos y facilitar el ingreso y permanencia a los sistemas educativos formales.

            Se debe reformular la normativa de los planes Jefas y Jefes de Hogar para transformarlos en seguros de desempleo con términos perentorios e inscripción automática de los beneficiarios en registros de trabajo y talleres de capacitación para la reinserción a corto plazo en el mercado laboral. Una alternativa a explorar es la firma de un convenio con la Nación a los efectos de que derive la totalidad de los recursos que invierte en Mendoza en el Programa Jefas y Jefes de Hogar, y la Provincia suscribir un convenio con la Fundación Grameen, inspirada por el reciente premio nobel de la paz  Muhammad Yunus, más conocido como el "banquero de los pobres", con fuerte arraigo en nuestra provincia, en el entendimiento que el microcrédito es una de las herramientas más eficaces y de mejor futuro para combatir el desempleo y la pobreza, y con ello la inseguridad.

            Al desalentar los planes de subsidios, se desalienta la clandestinidad laboral y  permite que el trabajador acceda a un seguro de salud, de invalidez, de accidente de trabajo y a un seguro familiar. De esta forma asciende a la categoría del ciudadano que no solo tiene derechos sino beneficios reales y una indiscutible dignidad. El trabajador en blanco recupera su autoestima, y esto se transforma en una ventaja competitiva en contra de la tentación por caer en el delito

 

2.- ORGANIZACIÓN POLICIAL

 

Sin policías no hay seguridad

 

            La Policía de la Provincia de Mendoza necesita, como mínimo, para la población que tiene, un número no inferior a 11.000, y en la actualidad contamos con un poco mas de 6.000, significa que tenemos un déficit cercano a los 5.000 policías. La provincia de Neuquén, por ejemplo, para 500.000 habitantes, cuenta con 5.000 policías.

            Veamos a continuación la evolución de la policía provincial en los últimos 40 años:

 

           

Año

N° de Efectivos

N° de Habitantes

1966

5.400

900.000

1976

5.800

1.100.000

1986

6.200

1.250.000

1996

6.300

1.400.000

2006

6.500

1.800.000

 

           

            La población de Mendoza revela un fuerte fenómeno de concentración urbana en el Gran Mendoza, y algunos conglomerados urbanos en el Este y en el Sur, y el resto de su territorio ocupado por población predominantemente rural.

            Esto origina fenómenos de criminalidad distintos y que se corresponden en el gran Mendoza, cada vez mas con los semejantes que se producen en las urbes que superan el fenómeno conocido como el del “millón de habitantes”.

            Necesitamos por lo tanto llegar a una proporción entre policías y población que se corresponda a un policía cada cien habitantes, equilibrando la parte rural (criminalidad menor y menos compleja) con la urbana (criminalidad compleja) estableciendo como objetivo llegar a tener 11.000 policías.

            Este objetivo requiere de una fuerte voluntad política que se traduzca en una importante inversión presupuestaria.

            El objetivo debe lograrse en cinco años, esto implica en materia presupuestaria y de manera progresiva, llegar a un cifra anual, a valores constantes, de aproximadamente 520 millones de pesos, que se corresponderá, a remuneraciones y equipamiento, siempre privilegiando el incremento del Recurso Humano y su Adiestramiento.

            Las líneas generales para la convocatoria y capacitación de jóvenes interesados en ser policías, debe ser estimulada con un nivel de remuneraciones equivalente al riesgo que implica la tarea y al valor que como sociedad le asignemos a la Seguridad, con una beca de ingreso equivalente al 50% de la remuneración del Agente de Policía, reformando la currícula en el Instituto Universitario de Seguridad Pública, que asegure una formación básica y un perfeccionamiento superior progresivo y obligatorio dentro de la fuerza policial, y con acciones que contribuyan a prestigiar a la fuerza policial ante la comunidad.

            En este tema no se puede demorar ni un día más. Recordemos que hace algunos años atrás, el gobierno de signo radical prometió la incorporación de 3.000 policías en forma progresiva hasta el año 2.007, sin embargo el 2.007 ya casi llegó y lo cierto es que la población aumentó y la cantidad de policías se mantiene prácticamente igual. Con un policía cada 300 habitantes es imposible brindar seguridad.

 

Identificar a un Oficial Superior como interlocutor interno para el cambio

 

            No hay estrategia exitosa, por mejor diseño que presente, si no hay alguien dentro de la misma organización con el compromiso y el poder suficiente para llevarla adelante. Debe ser policía, retirado o en actividad.

            El rol de este policía es el de alentar y reforzar la adopción de una estrategia orientada a la resolución de problemas específicos. Además, debe monitorear la implementación del proceso.

 

Redefinición del rol de las Comisarías

 

            Para la efectiva puesta en práctica de esta reformulación es necesario acotar las jurisdicciones, en cuanto a la cantidad de población y en cuanto al territorio abarcado.

            Las comisarias deben volver a hacer todas operativas y actuar en función judicial, ya que deben ser el punto de referencia inmediato ante cualquier conflicto que surja en la comunidad. Por otro lado deben dejar de lado el rol exclusivamente policial. Dentro de cada comisaría debe existir un equipo interdisciplinario coordinado principalmente por trabajadores sociales que releven permanentemente la problemática existente y latente en cada jurisdicción. Hoy no basta con tener mapas del delito, sino que además hay que tener mapas de problemática social, que permitan conocer que es lo que pasa dentro de la comunidad para poder dar una respuesta anticipándonos al hecho delictivo.

            En este último aspecto cumple un rol fundamental el área de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad. Este ámbito debe ser el que coordine, ordene y procese toda la información que surja desde las comisarias referidas a las problemáticas sociales, para que pueda administrar las respuestas a esos problemas. Para esto deberá interactuar con los distintos Ministerios, Subsecretarias y Municipios.

            Redefinir la función de la Comisaría, devolviendo la responsabilidad exclusiva de su jurisdicción al comisario. El comisario debe volver a ser el responsable ante la Comunidad, de la Seguridad Pública en el área de su competencia. A este efecto se debe definir lo siguiente :

            a) Determinación de áreas en conflicto (social, delictual, etc.).

            b) Acciones especiales en zonas determinadas como “calientes”. Que comprendan ocupación del terreno, y retiro progresivo, impulsando todas las medidas de control social.

            c) Cursos de acción con la ciudadanía en general, explicando de manera explícita y con la mayor difusión posible, los planes en marcha.

 

Eficiencia y seriedad de los servicios de inteligencia policial

 

            Intensificar las tareas de inteligencia policial, capacitando, equipando y mejorando el organismo creado a tal fin. Organizar la inteligencia policial en general, con absoluto respeto a la privacidad de las personas, y con exclusión de la política.

 

Entrenamiento y capacitación policial

 

            Aquí debemos separar circunstancias internas, de las funcionales, aunque todo converge sobre el mejoramiento del servicio de la Seguridad Pública.

            Auspiciamos un perfeccionamiento en el ingreso al Instituto de Seguridad Pública, que permita facilitar la incorporación propendiendo asimismo, a que el futuro de los egresados tenga un mejor nivel técnico.

 

Mejoramiento salarial y material

 

            a) Eliminación del Servicio Extraordinario, sin que esto afecte la remuneración del personal policial. El mantenimiento parcial de algunos servicios, debe ser la excepción. Por lo tanto, deberá determinarse presupuestariamente cubrir el 100%  de las asignaciones policiales.

            b) Igualdad horaria.

            c) Distribución equitativa y mayor cupo de los Recargos de Servicios, propendiendo a una adecuada, eficiente y justa asignación de este beneficio, con estrictos controles, a fin que los cupos sean mayores para el Personal Policial, no para la burocracia.

            d) Rever el aspecto disciplinario, puesto que la unidad de medida para la aplicación y ejecución es la suspensión, lo que achica el sueldo del efectivo y otros beneficios. Sin entrar en prejuicios inconducentes, debe volverse a la aplicación de la figura de los días de arresto, que consiste en una modalidad de sanción que permite que el policía continúe cumpliendo su tarea, perdiendo días de franco.

            e) Mejorar la policía desde su propio interior, para así poder volcar hacia fuera la calidad de la prestación de los servicios.

            f) Dentro del aspecto vinculado a las mejores condiciones de vida, y a los señalados en materia de remuneración del policía, reviste particular importancia el problema de la vivienda, ya que muchos de ellos habitan en lugares de los considerados barrios inseguros, generándoles problemas de convivencia con el resto de la vecindad. A través del I.P.V., organizar operatorias de viviendas para policías. 

            g) Innovar en todo lo referente a su vestimenta y equipamiento individual, lo que redunda en un mejoramiento de la imagen policial en la calle. Elaborar un reglamento general de Uniforme.

 

Edificios policiales

 

            Los distintos edificios que la Policía de la Provincia posee están en muy mal estado, con escaso mantenimiento y sin equipamiento adecuado, y los inmuebles alquilados adolecen de los mismos problemas, generando una imagen desagradable para el vecino que acude en busca de auxilio y para los propios policías que pasan gran parte del día en los mismos.

            Por lo tanto, debe implementarse un programa de recuperación de infraestructura con el objeto de dar solución a esta carencia. En un plazo no mayor a 90 días deben relevarse las necesidades edilicias en toda la Provincia en la que hace a Comisarías, Subcomisarías, Destacamentos y Puestos, para confeccionar un Plan de Renovación de Edificios para ser ejecutados en un plazo no superior a 5 años.

            Se debe requerir de los organismos técnicos, que informan sobre los diferentes inmuebles de propiedad del Estado, cuales pueden ser utilizados con esta finalidad.

 

Sistema de CCTV

 

            Equipos de Circuito Cerrado  de TV (CCTV) en zonas densas  (micro centro), lo que reduce personal, pues tan solo se debe contar con patrullas de intervención rápida.

            No es otra cosa que establecer el video en la vía pública, vinculado a un centro de operaciones. Esto lo venimos sosteniendo desde 1998, y es también propuesta que han adoptado otras fuerzas políticas.

            La idea es transformar los centros urbanos comerciales, en lugares muy seguros que los conviertan en verdaderos paseos de compras. 

 

Comunicaciones policiales

 

            Proponemos perfeccionar el sistema de recepción de denuncias o emergencias con un conmutador de última generación, que satisfaga la demanda de quienes requieren los servicios o intervención policial, que habitualmente se encuentran con el sistema saturado. Estos equipos se pueden adquirir en plaza y a bajo costo.

            Cambiar el lugar estratégico de asiento del comando operacional, y rediseñar su estructura orgánica y funcional. Llevar su jefe a nivel de Comisario.          

            Apoyar la decisión presupuestaria para la obtención del servicio de comunicaciones denominado Tetra, que permite incorporar al mismo, otras prestaciones como las enunciadas anteriormente.

            Equipamiento para comunicaciones individuales, de los miembros del Cuerpo Policial al momento de la prestación del servicio.

            Implementación del Sistema 911, a los efectos de recibir la demanda por los servicios de policía en forma centralizada. Para reducir los reclamos de los vecinos los circuitos de patrullas deben definirse “científicamente” a partir de la tasa de delitos, llamadas de emergencia y tiempos estimados de viaje. 

 

Incremento en cantidad y calidad de móviles policiales

 

            Incorporación de móviles policiales de reacción rápida, con el correspondiente entrenamiento y capacitación policial en el uso de esas movilidades.

            Sistemas de patrullaje motorizados y aleatorios, que reduzcan el contacto con los vecinos y aumentan la capacidad de respuesta frente a una emergencia.

 

 

3.- SISTEMA PENITENCIARIO INTEGRAL

 

            Es necesario declarar la emergencia penitenciaria, comprendiendo los aspectos preventivos, asistenciales, sanitarios, de rehabilitación y de infraestructura edilicia de los establecimientos penitenciarios de la Provincia.

            Nuestro sistema Penitenciario, en cuanto al aspecto edilicio es similar al de l904 (Penitenciaria de Boulogne Sur Mer) l936 (Cárcel de Encausados de San Rafael) 1938 (Unidad Penitenciaria de Junín), es decir 100 y 70 años aproximadamente, mas los parches que se han ido agregando y que todos conocemos.

            Lo cierto es que no existe hasta la fecha un Plan Integral que tienda a dar cumplimiento a los parámetros contenidos en las leyes que regulan el sistema penitenciario. Pero este dato, lejos de resultar negativo, y considerando la presente discusión a la que está siendo objeto el sistema penitenciario provincial, debe resultar un punto de inflexión que introduzca a la Provincia en el camino de una solución integral y duradera.

            Se advierte, que la Construcción de la Penitenciaría en Campo Cacheuta, encuentra motivaciones en las obvias urgencias que el colapso penitenciario arroja, y no en la inteligencia de avanzar en un Proyecto Penitenciario Integral. Sólo se persigue trasladar un problema de lugar, resignando la estrategia de construir establecimientos carcelarios clasificándolos de acuerdo a los criterios que los principios universales penitenciarios aconsejan, y que muchos de ellos fueron recogidos por las leyes 24.660 (L.Nac.) y 6.513 (L.Prov.), transformándolos en obligatorios para la Provincia. El solo hecho de clasificar entre condenados y procesados, en establecimientos físicamente separados, resulta un salto cualitativo enorme en materia penitenciaria, y más aún, de avanzar en el concepto de subdivisión geográfica, se estaría agregando un elemento central en materia de atención personalizada a los internos, que contribuye a una efectiva reinserción social de los mismos. Al estar cada uno en su jurisdicción judicial se facilita el traslado constante a los tribunales de sus respectivas jurisdicciones.

            La construcción de establecimientos más pequeños mitigaría el impacto que produciría la construcción de uno solo, y contribuiría a una atención más directa y efectiva del interno.

 

Por lo tanto, y en el marco de la emergencia que debe declararse, se propone:

 

            a) Que el Poder Ejecutivo Provincial, emplace en forma urgente, al Poder Ejecutivo Nacional a trasladar a dependencias de su competencia a los procesados y condenados, a disposición de los Juzgados y/o Cámaras Federales con asiento en la Provincia de Mendoza, que se encuentren alojados en establecimientos penitenciarios de esta Provincia, debiendo también hacerse cargo de la seguridad, custodia y manutención de los mismos. La presente autorización incluye la intimación que el Poder Ejecutivo Provincial deberá efectuar en forma urgente al Poder Ejecutivo Nacional a que reintegre a esta Provincia los fondos que la misma viene erogando en concepto de la manutención de procesados y condenados de jurisdicción federal en establecimientos provinciales. El Ministerio de Justicia y Seguridad, en colaboración con el Ministerio de Hacienda de la Provincia deberán producir en forma urgente una estimación de los montos aludidos para viabilizar la intimación.

            b) En el marco de la emergencia declarada, elabórese un Plan Integral de Construcción de Establecimientos Penitenciarios para la Provincia de Mendoza, de acuerdo a las pautas que seguidamente se sugieren:

            - El Establecimiento penitenciario de Campo Cacheuta deberá destinarse a procesados y en una capacidad de alojamiento no superior a los 500 internos

            - Proyectar un Penal para CONDENADOS, con capacidad para 1200 internos,  con localización en el Gran Mendoza.

            - Proyectar un Penal con capacidad para 500 internos en la región Este de la Provincia, debiendo diferenciarse el alojamiento para condenados y procesados.

            - Proyectar un Penal con capacidad para 400 internos en la región del Valle de Uco, debiendo diferenciarse el alojamiento para condenados y procesados.

            - Proyectar un Penal con capacidad para 700 internos en la región Sur de la Provincia, en terrenos ya seleccionados en el Departamento de San Rafael, debiendo diferenciarse el alojamiento diferenciado para mujeres y hombres, condenados y  procesados.

            - Proyectar un nuevo establecimiento para MENORES, que reemplace el actual que posee condiciones de convivencia infrahumanas e induce al menor a continuar delinquiendo. El nuevo Instituto deberá contar con todas las condiciones de infraestructura que contribuyan a la verdadera educación y reinserción social del menor sancionado, considerando que esta es la franja donde mayor esfuerzo social se debe invertir para su recuperación.

            - Proyectar la adecuación y ampliación de la Alcaidía de Mujeres, con capacidad de albergue para 400 internas, que permita el efectivo cumplimiento de las condiciones exigidas en la Ley 24.660, arts. 190 al 196.

            - Proyectar la adecuación y ampliación de la Colonia Penal de Gustavo André a los efectos de transformarla en un verdadero establecimiento donde se instrumente, con la infraestructura pertinente los sistemas abiertos y semiabiertos, para la transición de las fases de período de prueba y períodos previos a la libertad condicional.

            c) El Poder Ejecutivo Provincial, deberá elevar en un plazo no mayor a 180 días a la Honorable Legislatura Provincial, los proyectos y presupuestos que implicarían la construcción y/o adecuación de los establecimientos de afectación penitenciara detallados en el punto anterior, indicando las posibilidades de financiamiento propio para que las obras detalladas se concreten en un plazo no mayor a 36 meses, e indique la necesidad de financiamiento de organismos de crédito, a los efectos de que la Legislatura, previo los estudios pertinentes, otorgue las autorizaciones correspondientes. Si el Poder Ejecutivo no contara con la estructura técnica necesaria para cumplir con lo solicitado en el presente artículo dentro de los plazos otorgados, autorícese a contratar en forma total o parcial los estudios técnicos indicados, dentro del marco de la emergencia declarada.

 

4.- ASPECTOS JUDICIALES BASICOS

 

            a) Mantener la política de vigencia progresiva, del nuevo ordenamiento procesal penal.

 

            b) Armonizar la investigación policial con la actividad del Ministerio Público Fiscal.

 

            c) Dotar de tecnología de última generación a la Policía Científica Entrenamiento y capacitación policial.

 

            d) Mejorar el sistema de libertad vigilada, pues esto genera la sensación de control no solo sobre quienes han delinquido, sino sobre el resto de la sociedad. En este aspecto, podría solicitarse la colaboración de los estudiantes de las Universidades y Facultades, que tratan aspectos sociales o comunitarios, que serían tomados como trabajos prácticos, para complementar los aspectos teóricos de su formación.

 

            e) Procurar la resolución de las causas contravencionales, pues esto genera un amplísimo campo de absoluta impunidad en la materia. Esto crea la sensación de inexistencia de un orden legal.

 

            f) Actualizar el Código de Faltas.

 

            g) Reformular el Servicio de Justicia Contravencional, con acuerdos con los municipios, creando Juzgados de Faltas, que funcionen en esas jurisdicciones.

 

 

5.- IMPLEMENTACION EFICIENTE Y CONTROL DE GESTION

 

            Una mala implementación desvirtúa las mejores intenciones.

El éxito de todo plan depende básicamente de la acción efectiva desarrollada en su puesta en marcha.

            Un plan ejecutado en el tiempo, necesita de las herramientas básicas que permitan efectuar el seguimiento del desarrollo de la politica implementada. El control debe ser interno y externo, formal e informal y debe permitirnos evaluar el proceso a los efectos de corregir errores y eventualmente reformular el diseño de las acciones o la aplicación de las mismas.

            Para lograr este objetivo es necesario incorporar herramientas modernas de gestión, teóricas y de infraestructura informática, como por ejemplo el tablero integral de comando, que nos permite evaluar en tiempo real el cumplimiento de metas y objetivos, en su relación con el presupuesto y con la planificación.

            También es necesario incorporar mecanismos que aseguren la transparencia de la gestión, para esto hay que confiar en el aporte que pueden realizar las ONGs, sometiéndose a auditorías ciudadanas en forma orgánica y permanente, asegurando la inexistencia del secreto estatal , cuando este puede ser generado para oscurecer procedimientos.

            La provincia debe capacitar a los cuadros policiales de mando en el exterior, becando a los oficiales superiores, de acuerdo al orden de mérito, en las mejores escuelas de seguridad del extranjero, generando intercambios de experiencias con Policías de otras ciudades del mundo.

            Si bien no podemos aumentar rápidamente el número de policías, si podemos equiparlo y capacitarlo, de modo tal que el mismo hombre rinda mucho mas en otro contexto.

            Nuestros policías, especialmente aquellos que están directamente vinculados a la resolución de casos complejos o en policía científica, deben recibir instrucción en las mejores academias del mundo.

 

 

EQUIPO DE SEGURIDAD

PARTIDO DEMOCRATA DE MENDOZA