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NOTAS DE OPINIÓN

Improvisación en seguridad

El partido radical en el gobierno, está improvisando en el manejo de la cosa pública de una manera ya indisimulable, lo que nos espanta a todos los que vemos a la actividad política como herramienta para solucionar problemas de la población y no con otros fines menos elevados.

Claro ejemplo de esta improvisación es la forma en que se sigue manejando la seguridad de nuestra provincia.

Como no hay un rumbo, se hace y deshace, se avanza y se retrocede sin importar nada. Se ponen y sacan ministros con total liviandad, perjudicando la gestión de gobierno y la tranquilidad de los mendocinos.

La falta de una política penitenciaria ha salido nuevamente a la luz, y el saliente director del penal Sergio Miranda ha hecho público que no se ha aplicado nada del plan que propuso al gobernador al asumir su función.

Tan es así, que debió proponerle el mismo plan al nuevo ministro de seguridad, para ver si se quedaba o no en el cargo que ocupaba.

No tengo ninguna duda de que esto ocurre por la falta de un plan de gobierno previamente elaborado por los responsables de aplicarlo, por la falta de búsqueda de verdaderos consensos en estos temas tan importantes como es la seguridad de todos, y por un feroz internismo que padece el gobierno.

Debemos señalar que hoy no se puede gobernar, en ningún lugar del mundo, si no se logra acordar con el resto de las fuerzas políticas objetivos que sean comunes para la sociedad y fundamentales para su desarrollo. Es decir, no se puede gobernar sin tratar los temas más importantes que debemos solucionar como verdaderas “cuestiones de estado”, procurando que de esos temas no se haga política partidista para intentar obtener una ventaja.

El gobierno está muy lejos de tratar el problema de la seguridad con la altura que merecen, y siguen improvisando en el tema, ya que desde hace años rompió con la política de estado en este tema, buscando soluciones que nunca llegan en absoluta soledad.

Nuestro partido debe seguir insistiendo en que debe volver a haber una real política de estado en materia de seguridad.

Todo esto, pensando en la Mendoza de los próximos 20 o 30 años, y no en el cortísimo plazo, como hace el gobierno hasta ahora, improvisando de acuerdo a qué dirán las tapas de los diarios de mañana, y no pensando en qué dirán nuestros hijos en el futuro.