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NOTAS
DE OPINIÓN
Fuga de presos de la
cárcel
Asistimos una vez más a las consecuencias necesarias
de la falta de una política clara del manejo de la
seguridad en la Provincia de Mendoza.
La improvisación de la administración del Gobernador
Cobos es alarmante, y los resultados están empezando a
notarse en las distintas áreas que padecen esa falta de
gestión que es cada vez más pronunciada.
Lamentablemente es la ciudadanía quien la sufre a
diario, manifestándose no solo en la falta de seguridad,
sino también en la falta de un servicio básico de salud,
o de educación.
Debemos señalar asimismo que por lo general es el
sector más empobrecido de la población, el que más se
perjudica por la mala gestión de gobierno, ya que no
puede acceder a pagar la seguridad, la salud o la
educación, por lo que debe conformarse con lo que hay,
que es muy poco.
Hoy los funcionarios públicos son expertos en
justificación. Se dedican gran parte de su tiempo en
intentar justificar las consecuencias que producen sus
faltas de política, sus peleas, y sus contradicciones.
Los responsables políticos de la seguridad en
Mendoza, se la pasan dando explicaciones de por qué no
funciona nada y esto seguirá siendo así hasta que tengan
en claro el camino a seguir, y dejen de estar perdidos y
sin saber qué hacer con la cosa pública. Por supuesto
que deben también dejar de pelearse entre ellos, y
dedicarse a gobernar, que es su obligación.
El principal responsable de lo que viene ocurriendo,
es el señor gobernador, que ha armado su equipo de
gobierno hace dos años, y viene fracasando cada vez más
en la gestión, arruinando día a día a su pueblo, y
generando una vez más, una importante frustración en la
sociedad.
Hoy la cárcel vuelve a ser noticia por la fuga de una
docena de condenados, demostrándose nuevamente la falta
de control de los máximos responsables de la seguridad
en Mendoza. Seguramente intenten justificar lo ocurrido
echándole la culpa a agentes penitenciarios frente a lo
que afirmamos que la responsabilidad es política, y no
del personal penitenciario que en su gran mayoría presta
funciones como puede, desolados, con miedo y sin apoyo.
Debemos recordar que por cada condenado que se fuga
hay una importante actividad del estado que se ve
frustrada, lo que significa además un alto costo
económico. La policía que lo detuvo inicialmente, hoy
debe volver a perseguirlo para recapturarlo, y el
sistema judicial que lo condenó, debió pasar por
distintas etapas judiciales hasta llegar a una certeza
de responsabilidad que le impone una condena. Todo estos
son recursos que se tiran a la basura por desidia del
gobierno.
Le proponemos al señor gobernador, que deje de lado
las peleas internas que tiene el partido gobernante, y
que con humildad llame a los demás partidos políticos de
la provincia, para diseñar un plan con todas las letras,
que se respete desde el inicio hasta el final, para así
poder entre todos, iniciar la solución de tan grave
problema.
Otras veces le hemos propuesto algo similar y no
hemos sido escuchados por el responsable de gobernar.
Esperamos que empiece a escuchar un poco más, por el
bien del pueblo de Mendoza. |