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NOTAS
DE OPINIÓN
Contracumbre de
presidentes
¿Es importante para Mendoza que se realice en nuestra
provincia la cumbre de los presidentes argentino,
brasileño y venezolano?
¿Es una buena oportunidad para mostrarnos ante el mundo
como una tierra digna de ser visitada y conocida en un
sentido integral?
Me inclino por una respuesta negativa a estos dos
interrogantes, ya que lo que los mendocinos tenemos para
mostrar es, precisamente, la contracara de uno de los
visitantes (Chávez), más los antecedentes del otro
(Lula), en el sentido que paso a señalar a continuación.
Entiendo que tendríamos que haber aprovechado esta
oportunidad, en la que se juntan tres presidentes de
países de la región, para mostrar al mundo a nuestra
tierra como un importante punto geográfico, entre tantos
otros existentes, en el que se puede progresar.
Se debería haber mostrado a la provincia como una zona
en la que existe seguridad jurídica, que garantiza el
orden democrático y republicano, y que por consiguiente,
propicia recibir inversiones, tecnología, participar de
la economía mundial y de sus mercados, entendiendo que
esta es la herramienta que nos permitirá reiniciar el
camino de la genuina y estable recuperación económica de
nuestro pueblo.
Deberíamos haber aprovechado además la oportunidad para
mostrar las bondades de nuestro pueblo, laborioso como
pocos, e inclinado claramente a favor del esfuerzo y del
trabajo como medio para lograr objetivos individuales y
sociales, que ha demostrado claramente que con el
esfuerzo, la paciencia, y la perseverancia, se puede
construir una sociedad equitativa y de progreso.
Todo esto que es Mendoza, y que espera incrementar en el
futuro, se contrapone con lo que representan
fundamentalmente Chávez y los antecedentes de un Lula
ahora reformado, por la "ética" de la responsabilidad.
Por eso creo que la cumbre de los presidentes, no puede
marcar en este aspecto a Mendoza como una provincia que
adhiere al pensamiento de algunos de los invitados, ya
que de esta forma se perjudicaría nuestra posibilidad de
crecimiento e inversiones.
Tenemos que tener mucho cuidado en este aspecto, ya que
nos podría perjudicar mucho como sociedad, que un
verborrágico incontenible como Chávez nos involucre con
principios y posiciones de los que estamos muy lejos.
Sabemos que fuimos elegidos como lugar del encuentro,
por el dedo de nuestro presidente, en una suerte de
repartos de premios y castigos a que tiene acostumbrada
a la Argentina, y que en este momento sacude a la
política local, por la dura interna del partido que
gobierna.
Nos debe preocupar que Mendoza quede atada en este
evento internacional, al pensamiento del presidente
venezolano, hegemónico como pocos, antidemocrático a más
no poder, cultor de un imperialismo rastacuero con el
petróleo del pueblo Venezolano, populista, autoritario y
espanta capitales como ninguno.
Hoy el desafío para encauzar a Mendoza en la senda del
progreso es muy grande, y para eso debemos como
sociedad, lograr nuevamente atraer al capital que genera
riqueza y que beneficia económicamente a todos los que
estamos dispuestos a trabajar en esta tierra.
Solo de esta manera se podrán distribuir las ganancias y
se crearán expectativas ciertas de seguir mejorando
tanto económica, como cultural y socialmente para
grandes sectores de nuestra sociedad que hoy están
postergados, y se encuentran obligados a mendigar del
estado, perdiendo entre otras cosas, la tan preciada
libertad personal, de poder elegir con tranquilidad, y
tomar decisiones de vida de todo tipo.
Hoy las clases medias y bajas, se van empobreciendo cada
vez más, producto de políticas equivocadas- que
representan y representaron dos de los asistentes- que
no hacen más que continuar inclinando el plano por el
que camina nuestra gente, que produce necesariamente la
caída de los ingresos reales, y de las expectativas de
vida y de progreso de toda una sociedad, entre otras
cosas por las políticas populistas, que azotan
Latinoamérica.
Hoy nos quieren seducir con obras faraónicas, caras,
antieconómicas, innecesarias, propias de un populismo
que parece no haber aprendido de la historia.
Mendoza necesita más que nunca de inversiones, y para
que esto ocurra, debe pararse claramente en la vereda de
pensamiento que las atrae y genera, respetando la
libertad, la justicia, la seguridad jurídica, el
cumplimiento de los contratos, el respeto a la palabra
empeñada, y ubicándose en el mundo en el que vivimos,
características que el citado líder no respeta en lo más
mínimo.
Las "virtudes" que representa el presidente Chávez, son
el ejemplo de lo que no hay que hacer en una sociedad,
pues son las enemigas de las ideas que se han aplicado
en Mendoza y que la hicieron ser un ejemplo en el país.
Sus ideas, son el enemigo de nuestra cultura del trabajo
y del esfuerzo que tanto bien nos hizo. Son el enemigo
del progreso que conocimos.
El populismo y el autoritarismo que representa el eje
Chávez – Castro, dan el más claro ejemplo de cómo se
puede empobrecer al pueblo que se gobierna.
Lo que debemos hacer es precisamente lo contrario de lo
que ellos representan. |